Milei respaldó el RIGI en Catamarca y lanzó duras críticas contra La Rioja por frenar las inversiones mineras
El Presidente destacó las inversiones de Río Tinto en el Salar del Hombre Muerto, puso en valor el potencial del litio y el cobre y contrastó la estrategia de Catamarca y San Juan con la decisión del gobernador Ricardo Quintela de no adherir al régimen de incentivos para grandes inversiones.

El presidente Javier Milei destacó el desarrollo de la minería en Catamarca y defendió el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como una herramienta clave para atraer capitales, generar empleo y ampliar la capacidad exportadora de la Argentina. Durante su visita al Salar del Hombre Muerto, este miércoles 28 de octubre, el mandatario participó de un acto vinculado con la expansión de los proyectos de litio de Río Tinto y aprovechó la ocasión para cuestionar la política minera del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela.
La actividad estuvo vinculada con las inversiones destinadas a ampliar las operaciones de Río Tinto en Catamarca, en particular los proyectos Fénix y Sal de Vida. Las iniciativas buscan incrementar la capacidad de producción de carbonato de litio y consolidar el posicionamiento de la provincia en un mercado estratégico para la fabricación de baterías, los vehículos eléctricos y los sistemas de almacenamiento de energía. El desarrollo de estos emprendimientos refleja el interés de las grandes compañías por ampliar su presencia en el norte argentino, donde los recursos minerales constituyen uno de los principales motores de las nuevas inversiones productivas.
Acompañado por el gobernador catamarqueño Raúl Jalil y funcionarios nacionales, Milei sostuvo que la previsibilidad económica, la estabilidad normativa y la seguridad jurídica son condiciones fundamentales para concretar proyectos de gran escala. En ese sentido, defendió el RIGI como un instrumento destinado a reducir la incertidumbre para los inversores y facilitar la puesta en marcha de iniciativas que requieren importantes desembolsos de capital y plazos prolongados para recuperar las inversiones.
El Presidente también rechazó las críticas relacionadas con los beneficios fiscales contemplados en el régimen y argumentó que los incentivos deben evaluarse en función de la actividad económica adicional que pueden generar. Según su planteo, la llegada de nuevas inversiones permite ampliar la producción, crear puestos de trabajo, desarrollar proveedores y aumentar las exportaciones, con efectos que pueden extenderse más allá de las propias compañías mineras.
Durante su exposición, el mandatario destacó el avance de los proyectos incorporados al RIGI y puso el foco en el papel de Catamarca y San Juan dentro del mapa minero argentino. Ambas provincias concentran iniciativas vinculadas con minerales estratégicos, especialmente litio y cobre, que despiertan un creciente interés internacional por su importancia para la transición energética y el abastecimiento de las industrias tecnológicas.
Milei presentó estos desarrollos como una oportunidad para transformar el potencial geológico del país en producción, empleo e ingresos por exportaciones. En su visión, la minería puede convertirse en uno de los pilares del crecimiento económico argentino, siempre que existan condiciones que permitan desarrollar los recursos y atraer capitales capaces de financiar proyectos de gran magnitud.
El mandatario también destacó la participación de empresas nacionales y proveedores catamarqueños en la cadena de contratación vinculada con las operaciones de Río Tinto. De acuerdo con las cifras mencionadas durante el acto, el proyecto Fénix 1B adjudicó contratos por 310 millones de dólares a proveedores argentinos, de los cuales 153 millones correspondieron a empresas de Catamarca.
Además, señaló que 411 de los 413 proveedores vinculados con esa iniciativa son argentinos, un dato que utilizó para remarcar la capacidad de la actividad minera de dinamizar otros sectores de la economía.
La participación de proveedores locales constituye uno de los aspectos centrales del debate sobre el impacto de las grandes inversiones en las provincias productoras. La contratación de servicios, el abastecimiento de insumos, la logística, el transporte y el mantenimiento de equipos representan oportunidades para empresas que pueden incorporarse a las cadenas de valor de los proyectos. Para las comunidades cercanas a las operaciones, el desafío consiste en transformar ese movimiento económico en más empleo, capacitación y posibilidades concretas de crecimiento para los trabajadores y emprendedores locales.
Sin embargo, el momento de mayor confrontación política llegó cuando Milei dirigió sus críticas a Ricardo Quintela por la decisión de La Rioja de no adherir al RIGI. El Presidente contrapuso la estrategia de esa provincia con la de Catamarca y San Juan, a las que presentó como ejemplos de jurisdicciones que buscan captar inversiones mediante condiciones favorables para el desarrollo de proyectos privados.
“Quintela decidió oponerse al RIGI y hoy La Rioja no tiene ni un proyecto productivo”, afirmó el mandatario, según las declaraciones reproducidas por medios nacionales. También cuestionó la utilización de los bonos provinciales conocidos como chachos, implementados por el Gobierno riojano para afrontar distintas obligaciones financieras.
“Mientras los gobernadores responsables salen a traer inversiones, él volvió a emitir papelitos de colores llamados chachos para pagarles a los empleados estatales”, expresó Milei, en una crítica directa a la política económica de la administración provincial.
Las declaraciones profundizaron las diferencias entre el Gobierno nacional y la gestión riojana respecto del rumbo económico y el papel de los incentivos a la inversión privada. Mientras la Casa Rosada sostiene que el RIGI ofrece condiciones necesarias para competir por capitales internacionales, la discusión también involucra las atribuciones de las provincias sobre sus recursos y las distintas estrategias para promover el desarrollo productivo.
En su discurso, Milei defendió además la reforma de la Ley de Glaciares aprobada por el Congreso y planteó la necesidad de compatibilizar la protección ambiental con el aprovechamiento de los recursos naturales. La cuestión resulta especialmente relevante para las provincias cordilleranas, donde numerosos proyectos mineros se desarrollan o proyectan en territorios de alta montaña y requieren cumplir con las disposiciones ambientales correspondientes.
La visita presidencial a Catamarca volvió a colocar al litio y al cobre en el centro de la agenda económica nacional. Con proyectos de gran escala y una creciente competencia internacional por atraer inversiones, el Gobierno busca consolidar un marco que favorezca el desarrollo de la actividad minera y permita ampliar la participación argentina en los mercados globales.
Para San Juan, el escenario también resulta relevante por la cartera de proyectos de cobre y las oportunidades que pueden abrirse para las empresas proveedoras, los trabajadores y las economías locales. La experiencia de las provincias que ya reciben inversiones de gran magnitud será observada de cerca por otras jurisdicciones que buscan posicionarse en el mapa minero nacional.
El planteo de Milei dejó expuesta una diferencia política de fondo sobre cómo aprovechar los recursos minerales del país. Mientras el Presidente insiste en que la adhesión al RIGI constituye una señal para atraer capitales y acelerar proyectos, el desafío para las provincias consiste en lograr que esas inversiones se traduzcan en producción, empleo formal, desarrollo de proveedores y beneficios sostenibles para sus comunidades.





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