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CADEMI busca profesionalizar a los proveedores mineros de Iglesia y reclama avanzar con un parque industrial

hace 4 días
6 min de lectura

La Cámara de Proveedores Mineros de Iglesia (CADEMI) puso en marcha una nueva estrategia para fortalecer a las empresas y emprendimientos del departamento que buscan incorporarse a la cadena de valor de la minería. A través del programa “CADEMI Impulsa”, la institución pretende acompañar a los proveedores locales en un proceso de profesionalización que les permita mejorar su competitividad, cumplir con las exigencias de las grandes operadoras y estar en mejores condiciones para acceder a nuevas oportunidades comerciales. Al mismo tiempo, su presidente, José Silva, volvió a plantear la necesidad de avanzar con la creación de un parque industrial en Iglesia, una infraestructura que considera fundamental para acompañar el crecimiento de la actividad minera y facilitar la radicación de nuevas empresas.



La iniciativa surge en un escenario de importantes expectativas por el desarrollo de los proyectos mineros en San Juan, especialmente en el departamento Iglesia, donde la expansión de las inversiones abre posibilidades para distintos sectores económicos. Sin embargo, desde CADEMI consideran que la llegada de nuevas compañías y el crecimiento de la actividad no garantizan por sí solos que las empresas locales puedan acceder a los contratos. Para lograrlo, sostienen que es necesario trabajar sobre las capacidades de cada emprendimiento y prepararlo para responder a los estándares que demanda la industria.


En ese sentido, “CADEMI Impulsa” apunta a identificar las principales debilidades de las pequeñas y medianas empresas, acompañarlas en sus procesos de mejora y ayudarlas a fortalecer aspectos administrativos, operativos y financieros. Entre las condiciones que habitualmente exigen las compañías mineras se encuentran los protocolos de seguridad, los estándares de calidad, la documentación legal, la capacidad económica, la disponibilidad de personal y el cumplimiento de los plazos establecidos para cada servicio.


El presidente de la institución, José Silva, explicó que el objetivo de la cámara es asumir un rol más activo en el desarrollo de sus asociados y no limitarse únicamente a la representación institucional. “Nuestro rol no debe limitarse a representar a los socios. También tenemos que ayudarlos a prepararse para competir”, sostuvo, al remarcar que muchas empresas cuentan con potencial para incorporarse a la actividad, pero necesitan fortalecer su estructura para responder a las exigencias de las operadoras.


Desde la entidad también hicieron hincapié en que conseguir una contratación no representa el final del proceso, sino el comienzo de una responsabilidad empresarial que requiere organización, recursos y capacidad de respuesta. En ese sentido, Silva señaló que obtener una licitación o una orden de compra es importante, pero que posteriormente las empresas deben estar en condiciones de cumplir con los compromisos asumidos, respetar los plazos de ejecución y garantizar los niveles de calidad exigidos por sus clientes. La intención es que los proveedores iglesianos no solamente logren ingresar a la actividad minera, sino que puedan sostener sus contratos y consolidarse como prestadores competitivos a largo plazo.


Otro de los aspectos que CADEMI considera importante es evitar generar expectativas que no se correspondan con la realidad del mercado minero. Desde la cámara señalaron que no todas las empresas registradas como proveedoras tienen contratos vigentes ni participan directamente de las operaciones. Existe una diferencia entre aquellas que ya prestan servicios, las que trabajan de manera indirecta y las que solamente se encuentran inscriptas o a la espera de futuras oportunidades.


Silva advirtió que el crecimiento de la minería no significa que todos los proveedores vayan a conseguir contrataciones automáticamente, ya que las oportunidades dependen de las necesidades de cada operadora, los procesos de selección y la capacidad de respuesta de las empresas. Por eso, desde la institución consideran que la preparación empresarial debe convertirse en una prioridad para que los emprendimientos locales puedan aprovechar de manera efectiva las inversiones que llegan al departamento.


En paralelo con este proceso de fortalecimiento, CADEMI atraviesa una etapa de crecimiento institucional. Actualmente, la cámara cuenta con más de 30 empresas asociadas, de las cuales más del 80% pertenecen a Iglesia. No obstante, la entidad comenzó a ampliar su presencia territorial con la incorporación de empresarios de Jáchal y mantiene conversaciones para sumar emprendedores y representantes de Calingasta y del Gran San Juan.


La intención de Silva es avanzar progresivamente hacia una cámara con representación provincial, que permita integrar a proveedores de los principales departamentos vinculados con la actividad minera. La propuesta contempla la posibilidad de contar con referentes y delegados territoriales que faciliten la comunicación, la incorporación de nuevos asociados y la articulación entre empresarios de diferentes localidades. De esta manera, CADEMI busca ampliar su capacidad de representación sin perder de vista su principal objetivo, que es fortalecer a los proveedores de Iglesia.


Sin embargo, uno de los planteos centrales de la institución está relacionado con una necesidad estructural del departamento: la creación de un parque industrial. Desde CADEMI sostienen que el crecimiento de la minería debe estar acompañado por una planificación territorial y por espacios adecuados para que las empresas puedan instalarse, desarrollar sus actividades y generar movimiento económico dentro de Iglesia.


Silva consideró que no alcanza con que las compañías lleguen al departamento para desarrollar determinados trabajos vinculados con la minería, sino que también es necesario generar las condiciones para que puedan establecerse de manera permanente, contratar servicios locales y contribuir al crecimiento de los emprendimientos iglesianos. En esa línea, remarcó que la infraestructura y la disponibilidad de terrenos destinados a actividades productivas son factores determinantes para atraer inversiones y consolidar un entramado empresarial propio.


La posibilidad de contar con un parque industrial permitiría disponer de espacios organizados para la instalación de talleres, depósitos, empresas de mantenimiento industrial, transporte, logística y servicios técnicos, entre otras actividades vinculadas directa o indirectamente con la minería. Además, facilitaría la planificación de los servicios básicos y las condiciones necesarias para que las nuevas inversiones puedan desarrollarse de manera ordenada.


En relación con las versiones sobre la posible creación de un parque industrial privado, el presidente de CADEMI confirmó que existen conversaciones con empresarios interesados en instalarse en Iglesia, aunque aclaró que hasta el momento la institución no firmó ningún convenio para concretar un proyecto de esas características.


Silva fue cuidadoso al diferenciar las conversaciones que se mantienen con el sector privado de la existencia de un acuerdo formal. Explicó que hay empresas que manifestaron interés en radicarse en el departamento, pero que todavía quedan cuestiones importantes por resolver antes de avanzar con una iniciativa concreta. Entre ellas mencionó la disponibilidad y definición de terrenos, el acceso a los servicios, la infraestructura necesaria, el ordenamiento territorial y las condiciones bajo las cuales podrían adjudicarse los espacios.


En este contexto, también aparece como un aspecto fundamental la articulación con el municipio y los organismos correspondientes, ya que cualquier proyecto de radicación empresarial necesita contar con definiciones territoriales y condiciones que permitan garantizar su funcionamiento a futuro. Desde CADEMI consideran que Iglesia debe avanzar en una planificación que contemple el crecimiento de la actividad minera y las necesidades de los empresarios que buscan desarrollar sus actividades en el departamento.


El dirigente remarcó que la cámara pretende participar de estas discusiones y aportar propuestas que permitan transformar el interés de los inversores en oportunidades concretas para la economía local, aunque insistió en la importancia de no anticipar anuncios que todavía no tienen definiciones. “No queremos generar falsas expectativas ni anunciar proyectos que todavía no están definidos. Queremos que las cosas sucedan, pero que sucedan de manera ordenada y con bases sólidas”, expresó.


La discusión sobre el parque industrial vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de que Iglesia cuente con una planificación económica y territorial acorde con el crecimiento de la minería. La posibilidad de atraer empresas privadas representa una oportunidad para diversificar la actividad productiva, generar nuevos servicios y evitar que una parte importante del movimiento económico relacionado con los proyectos mineros se desarrolle fuera del departamento.


En definitiva, los planteos de CADEMI apuntan a dos desafíos que se encuentran estrechamente relacionados. Por un lado, preparar a los empresarios iglesianos para que puedan competir en mejores condiciones por las contrataciones mineras y, por otro, generar la infraestructura necesaria para que nuevas empresas puedan radicarse y desarrollar sus actividades en el territorio.


Con más de 30 asociados y una proyección de crecimiento hacia otros departamentos de San Juan, la cámara busca consolidar una estructura empresarial que permita aprovechar las oportunidades que ofrece la expansión minera. El desafío para Iglesia será transformar las inversiones que llegan y las que se proyectan en desarrollo económico local, fortaleciendo a sus proveedores, generando empleo y creando condiciones para que una mayor parte de la actividad comercial y productiva permanezca en el departamento.

Fuente: entrevista y publicación de Diario Libre Iglesia, con información sobre las iniciativas institucionales de CADEMI. 



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